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Un selfi con invitado fantasma

Jueves 02 de Marzo, 2017
Regresamos de una fiesta de cumpleaños y, al volcar nuestras fotografías al ordenador, junto a las escenas que avivan nuestros recuerdos hallamos para nuestra sorpresa fenómenos extraños; un haz de luz que cruz la escena, un orbe transparente o un OVNI en pleno cielo. ¿Cómo es posible? ¿Puede captar la cámara lo que el ojo humano no puede ver?

El número de fotografías que muestran presuntos fenómenos extraños ha crecido exponencialmente en los últimos años. La inmensa mayoría de éstas ha dejado de ser una prueba complementaria al relato de testigos para convertirse en un fenómeno en sí mismas en tanto que muestran efectos no visibles al ojo humano.

OVNIs invisibles, fantasmas, energías misteriosas… ¿Cuál es la naturaleza de estos fenómenos? ¿Son fruto del azar o de una planificación superior que desea impactar en nuestras conciencias? ¿Tienen una explicación científica?

La médium londinense Gladis Hayter comenzó a especializarse en fotografía psíquica en la década de los setenta cuando observó extraños efectos en sus fotografías; figuras en sombras, torbellinos de luz y la aparente desaparición de objetos o de personas que en realidad se hallaban presentes cuando disparaba su cámara Instamatic. Si bien los escépticos explicaron sus imágenes como el resultado de una cámara a la que le entra luz, Hayter pensaba que su objetivo era capaz de “atrapar” entidades procedentes de planos más sutiles, invisibles al ojo humano pero no para su mente. Los negativos fotográficos, sin embargo, están diseñados para atrapar la misma estrecha franja de luz que percibe nuestra mirada, es decir, el espectro que va desde longitudes de onda de 380 nanómetros -la milmillonésima parte de un metro- (llamada ultravioleta) hasta los 780 nm (del infrarrojo). Los colores de este espectro de luz se ordenan como en el arco iris (ver recuadro). ¿Por qué entonces sus fotografías mostraban ocasionalmente objetos y luces que no fueron observados por los presentes? ¿Se trataba de un problema de revelado o tal vez de un fallo óptico?

Justo Guisasola tiene a sus espaldas más de veinte años de experiencia profesional en el campo de la fotografía. En su opinión la mayoría de exposiciones “paranormales” tiene una explicación: “hasta hace unos años, el proceso de revelado de un carrete fotográfico podía sufrir alteraciones que provocaban efectos extraños. Una quemadura en la emulsión, una mota de polvo sobre la ampliadora o una mala proporción en los líquidos podían terminar creando caprichosas formas” –asegura.

La última imagen pertenece a Jessica Ogletree que ha contado a través de su página de Facebook cómo se encontraron con un invitado "fantasma" en el cumpleaños de su hijo Kolton.

Kolton, su hermana Haley y sus abuelos Dennis y Vera Baldree habían ido a pasar el cumpleaños pescando en Tifón, Georgia. Haley se hizo un selfi dentro del coche. Al fondo se ve a su hermano y a un hombre misterioso, que no saben de dónde salió.

Asegura Ogletree que en el lago no había nadie más que su familia y que no fue hasta que Haley miraba las fotos que había subido a sus redes sociales, cuando se dio cuenta del invitado "fantasma". El post con la foto, compartido por la madre en Facebook, tiene más de 3.000 compartidos y 1.100 comentario. 

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