Se encuentra usted aquí

Ovnis, ¿Viajeros del futuro?

Jueves 03 de Noviembre, 2016

Como hipótesis desde luego que es de lo más sugerente. Imaginemos no sólo que podemos viajar en el tiempo, sino que además, muchas de las anomalías a las que ponemos nombre en AÑO/CERO –los OVNIs, por ejemplo–, en realidad podrían corresponderse a esos viajeros que proceden del futuro.

Que los viajes en el tiempo son posibles, al menos desde el punto de vista de la física teórica, es algo que ya no sólo se admite, sino que además se estudia con la idea de que algún día se haga realidad.

Quizás la historia más romántica a este respecto sea la que protagoniza el físico –de fama mundial– Ronald Mallett, de la Universidad de Connecticut (EE UU). Porque él no sólo cree que son posibles; además lleva años intentando construir una máquina que le permita viajar al pasado.

Su vida es sinónimo de obsesión por alcanzar un objetivo, y esa obsesión tiene fecha de inicio: el día que su padre, cuando Ronald tenía apenas 10 años, falleció. Su deseo de despedirse, de hablar unos minutos, de no intervenir para cambiar el desarrollo de los acontecimientos pero sí de tener la oportunidad de poder decir «adiós», le ha llevado a plantear una solución al viaje temporal, que sería demasiado compleja de explicar pero que ahora está en la mesa de los físicos experimentales, que son quienes han de confirmar si las hipótesis de Mallet son plausibles, o producto de un sueño, de un anhelo impracticable.

El debate está abierto, y frente a físicos como Ronald Mallett aparecen grandes cerebros como el de Stephen Hawking, que defienden que el hecho de que no haya turistas procedentes del futuro, es un buen argumento para pensar que es porque simplemente no existen.

En cierto modo es una adaptación de la paradoja que formuló el también físico Enrico Fermi, que la llevó al fenómeno alienígena al decir que la existencia de otras civilizaciones en el espacio era poco menos que imposible, ya que si no había visitas de extraterrestres en nuestro mundo, lo más lógico era pensar que era porque los extraterrestres, simplemente, no existen. Simplemente demasiado simple, ¿verdad?

El asunto en cuestión es más complejo de lo que aparenta, pero también más factible de lo que pensamos. En este caso el tiempo, una vez más, será el juez que dé o quite razones. Sí, el tiempo…

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario