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INFIERNO: RAZONES PARA CREER EN ÉL

Martes 20 de Diciembre, 2011
AÑO/CERO

Isabela Herranz

Según la creencia tradicional, el infierno sería un lugar donde se sufre eternamente, aunque en cada época se «ha adornado» con los miedos y pasiones del momento. Pero, ¿cómo contemplamos el averno en pleno siglo XXI? Aparte de la fe, tenemos las descripciones de aquellos individuos que han estado muertos clínicamente y, al volver a la vida, relataron sus horribles experiencias en la morada del diablo…
Los investigadores que han recopilado vivencias de personas que aseguran haber estado en el mismísimo infierno, han arrojado luz sobre cómo es y qué sucede allí. Todos los testimonios proceden de sujetos que han protagonizado las llamadas experiencias aterradoras cercanas a la muerte. A lo largo de este reportaje comprobarán que no todas las personas que experimentan una muerte clínica, a causa de accidentes o enfermedades, entran en túneles de luz y son acogidos por seres angelicales en el «otro lado».

Durante décadas, los investigadores de las experiencias cercanas a la muerte (ECM) no se ocuparon de las experiencias aterradoras porque eran demasiado inusuales. Una encuesta Gallup de 1981 estimó que su frecuencia era inferior al 1%. Sin embargo, bastantes estudiosos creen que son bastante más habituales de lo que dictan las estadísticas, pues los que protagonizan esta clase de vivencias tratan de ocultarlas en mayor medida que los que experimentan ECM. Por ejemplo, en 1985 la investigadora Margot Grey concluyó que un 12% de las experiencias cercanas a la muerte eran claramente negativas o infernales. Grey dedicó un capítulo al asunto en su libro Return from Death (Regreso de la muerte). En el mismo indicaba que éstas eran escasas, pero poseían unas características bien definidas. En primer lugar, siempre se hacía presente un sentimiento de pánico o miedo extremo. Otros elementos eran la angustia mental y emocional, así como la desesperación más absoluta. «La gente declaraba sentirse perdida y desamparada y, con frecuencia, experimentaban una intensa sensación de soledad junto con una gran desolación», explica Grey.

En 1994, la investigadora P. M. H. Atwater, autoridad mundial sobre las experiencias cercanas a la muerte, aseguraba que un 14% de las mismas eran infernales… (Continúa en AÑO/CERO 257).
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