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5 cementerios escalofriantes que no debes perderte

Miércoles, Marzo 14, 2018 - 23:00
Los cementerios son uno de los lugares que más atraen y atemorizan al ser humano. Desde hace unos años hay cada vez más aficionados al llamado “necroturismo”, o turismo de cementerios; una propuesta que considera estos lugares de descanso eterno como entornos de gran relevancia cultural y artística ligados a la historia de las ciudades y, por ende, de sus habitantes. Cada vez más personas se animan a pasar unas horas de su viaje paseando tranquilamente entre tumbas, descubriendo la historia de personajes ilustres o locales allí enterrados, o maravillándose ante los diversos estilos arquitectónicos y artísticos que se pueden encontrar en estos recintos sagrados. Fernando Gómez se adentra en este camino hacia el pasado, y nos propone una vuelta al mundo a través de los 80 cementerios más relevantes de nuestra geografía. Los hay de todo tipo, desde los más monumentales como el de Viena o el de Père Lachaise en Francia, donde contemplar impresionantes esculturas y panteones; a los más inquietantes como la perturbadora Isla de las Muñecas de México o el Cementerio de los Suicidas de Berlín; pasando por otros de lo más variopintos como un cementerio dedicado a prostitutas en Londres (el cementerio de Cross Bones), o a perros en Francia. Tras leer La vuelta al mundo en 80 cementerios, publicado por Luciérnaga Ediciones el lector no podrá evitar incluir la visita a un camposanto en su próximo viaje. Una forma diferente de viajar y de conocer la cultura y la historia de nuestro destino. Este libro combina descripciones de los distintos cementerios con relatos de la vida de personas enterradas en ellos, personajes históricos, o tumbas que han dado lugar a mitos y leyendas.
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1. Cementerio judío – Praga, República Checa

El antiguo cementerio judío de Praga es diferente a cualquier otro cementerio. No es majestuoso. No muestra lujosos panteones ni monumentos de costosos mármoles. No decoran flores sus sepulcros. Lo que se nos presentan son lápidas amontonadas sin orden ni concierto aparente.

El número de sepulturas es incierto, se calcula que el de las visibles debe ascender a doce mil y que en el cementerio se pueden hallar enterradas más de cien mil personas, judías la totalidad. Las lápidas están pegadas las unas a las otras como si fueran dientes que emergen de la tierra.

La saturación de tumbas en el cementerio se debe al seguimiento de los dictados de la Halajá, una serie de reglas derivadas de la Torá que, resumiéndolas, vienen a decir que los judíos no deben destruir tumbas judías, y tampoco transportar una tumba a otro lugar. Esa norma dio por resultado que cuando el cementerio de Praga se quedó sin espacio y conseguir terreno era imposible, más capas de tierra se emplazaron sobre las tumbas existentes, de manera que las tumbas viejas quedaban enterradas bajo las nuevas. Al final, el cementerio acumuló más de doce capas.