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LA LUZ DEL PARDAL: UN SIGLO DE MISTERIO

Lunes 21 de Marzo, 2011
De entre todos aquellos clásicos de lo ignoto que versan sobre el Día de todos los santos, hay uno que deslumbra por encima –nunca mejor dicho- de todos ellos. Misteriosas luminarias que, tras un siglo, siguen causando incertidumbre entre muchos vecinos que aún pueblan la árida estepa albaceteña.
Pocos, a estas alturas, serán quienes no hayan oído hablar de tan misteriosa luminaria. La luz del pardal sigue siendo todo un misterio para aquellos que, sin tregua, seguimos visitando aquel lugar. Situado entre los municipios de San Pedro y Casas de Lázaro (Albacete), se encuentra el camino que nos lleva hasta la finca La Quéjola, un camino sobre el que, según cuentan, aparece con frecuencia una extraña luz que siembra incertidumbre a quien la ve, pues se comporta de forma inteligente y se escurre realizando imposibles maniobras que, aún hoy, desafían cualquier explicable efecto óptico. La luz aparece también, según varios testimonios, en los aledaños de la entrada a Casas de Lázaro, así como en la recta que separa ambos pueblos.

Hay quien encuadra este extraño fenómeno dentro del término de las “luces populares”, acuñado en su día por los investigadores Jesús Callejo y Javier Sierra, y que define aquellas extrañas luminarias que, según el contexto cultural donde estas hagan acto de presencia, pueden llegar a explicarse desde puntos de vista tan dispares como el espirita, el mortuorio, el ufológico e incluso el brujeril.

ENIGMAS estuvo allí hace algún tiempo, no demasiado, en busca de alguna novedad en el frente. Y la encontramos. Conseguimos recopilar algunos testimonios de personas que han visto lo imposible. Y este hecho no hace más que acrecentar el número de testigos que se han topado de bruces con lo absurdo. Pero entremos en materia…

Testigos de lo insólito

Serafín Rodrigues Guillén, vetusto aldeano de Casas de Lázaro, nos afirmaba haberse topado con tan curiosa luminaria. “Yo no me lo creía hasta que la vi.”, sentencia. David Cuevas.

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