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No es globo todo lo que reluce

Martes 30 de Agosto, 2016
Más de treinta años después la polémica sobre la isla Friendship sigue vigente. Josep Guijarro da respuesta a los escépticos.
Indicativo de radio de la estación Lucero

Nuestro post acerca del avistamiento del 17 agosto de 1985 en Santiago de Chile ha causado (como esperaba) un gran revuelo en la mal llamada ufología racional (como si cualquier otra forma de interpretar el fenómeno ovni adoleciera de racionalismo). Apenas diez días más tarde el blog de Alejandro Agostinelli daba respuesta a nuestros argumentos apoyándose en el experto argentino en globos estratosféricos, Luis E. Pacheco quien se reitera en que el avistamiento fue causado por globos Montgolfier Infrarrojo (MIR) lanzados desde Pretoria, Sudáfrica, el 26 de julio de 1985.

Lo admití entonces y lo reitero ahora. Cuando vi la imagen del avistamiento protagonizado en Argentina sólo un mes más tarde, el 17 de septiembre, dudé. La similitudes entre la fotografía y los dibujos realizados por los astrónomos del cerro Calán, en Chile, son extraordinarias.

Hay que advertir, aunque el estudio no lo diga, que la fotografía argentina (1) debió ser tomada mediante telescopio pues muestra el mismo aspecto que la obtenida por el Astrónomo Gordon Garradd sobre la costa este Australiana (2) mediante un (telescopio) Newtonian de 31 cm con una distancia focal de 3350 mm. En ambas imágenes (la argentina y la australiana) hay, sin embargo, un detalle que no está en los dibujos de los astrónomos chilenos (3), la “cuerda” de la que penden las góndolas con el instrumental científico. ¿Eran miopes los astrónomos chilenos? Pienso que no. Si no lo dibujaron será que no lo vieron… o que no estaba.  

Pese a todo, negar la evidencia de que ambos objetos son estructuralmente idénticos sería una necedad por mi parte. Por esa razón acudí al Stratocat cuya información –en un 95%- es  es buscada, procesada y publicada precisamente por Pacheco. Quería saber dónde fueron a parar los globos… Y no es que un servidor omita información. Es que no estaban en el catálogo.  Algo, por cierto, que reconoce Pacheco cuando dice que “existen grandes baches de información, ya sea por falta de tiempo para procesarla o directamente por falta de datos” (sic).

Y, mira por donde, los que faltaban son los del polémico avistamiento de Santiago que, para un pequeño grupo de radioaficionados suponía la confirmación de sus contactos –vía radio- con una misteriosa comunidad radicada en una isla del sur del país llamada Friendship.

Esto, no me lo invento yo lo dijeron ellos. Octavio Ortiz y su familia esperaban una confirmación, un avistamiento previa cita, que se dio ese día: el 17 de agosto de 1985. ¿Casualidad?

Puede que algún bromista aprovechara la coyuntura, se hiciera pasar por un “Friendship” y les tomara el pelo… En seguida lo analizaremos. Antes, déjame decirte que no soy un político y, por tanto, no puedo sentirme esclavo de mis palabras. Los casos ovni no se cierran nunca, deben estar en constante revisión pues, lo que hoy no tiene explicación, puede encontrarla años más tarde, cuando la ciencia avanza o nos abre otras respuestas. Y, si los datos recién aportados por Pacheco son ciertos, es decir,  la el CNES había desarrollado una campaña entre el 15 de junio y el 15 de agosto; que los lanzamientos fueron realizados desde las instalaciones de la Estación de Seguimiento de Satélites de Paardefontein, al norte de Pretoria; y que se lanzaron ocho globos; que los vientos en el hemisferio austral se desplazan hacia el este entre mayo y septiembre y a la inversa el resto del año… Será verdad. ¿Quién soy yo para poner en duda a un experto?

Ruta seguida por el globo MIR

Por cierto que Pacheco sí parece poner en duda mi labor como informador quien sabe si por cierta inquina por no haberle atendido en el pasado a alguna consulta que ni siquiera recuerdo.

En cualquier caso, en mi post anterior quise poner hincapié que, con los datos disponibles en junio de 1998 (que fue cuando publiqué el grueso de información sobre Friendship y no en 1994 como él asegura erróneamente) se descartaba que el MIR fuera el responsable del avistamiento.

Con todo, como investigador ovni me parecería maravilloso que un “simple” globito sustentara la mitología extraterrestre relacionada con Friendship pues, como bien sabe mi amigo Alejandro Agostinelli, me interesa y mucho el aspecto sociológico del fenómeno contacto. Yo no soy un defensor a ultranza de los alienígenas aunque –a título personal-  considere posible que una mínima parte del fenómeno ovni pueda relacionarse con visitantes del espacio.

Entonces, ¿ya está? ¿Fue un MIR? ¿Caso cerrado?

Pues no. En absoluto.

La explicación del MIR sólo se ajusta parcialmente a lo experimentado por los contactados chilenos el 17 de agosto de 1985. Veamos:

  1. ¿Cómo es posible que un globo cubra 20.000 Km. en un mes (distancia aproximada entre Sudáfrica y Chile por el Pacífico) y después se ralentice para cubrir en UN MES el trayecto entre Santiago y Buenos Aires?
  2. ¿Qué fue otro globo? Y, entonces, ¿cómo se desmaterializó del espacio aéreo chileno el segundo?
  3. Hablando de espacios aéreos. El ovni de Santiago fue registrado por la cobertura radar y los MIR vuelan en cotas de 30 o 40 Km. de altura. Los radares de uso militar más avanzados en 2016 alcanzan los 100.000 pies (30 Km) de altura ¿quiere hacerme creer que el gobierno chileno disponía de esa cobertura hace 30 años? Pues va a ser que no.
  4. ¿En qué ángulo miraban los pilotos de las aerolíneas que fueron testigos del objeto estando a 10.000 metros?

Aún así estoy dispuesto a admitir. Hubo un globo MIR en el invierno austral de 1985 en Argentina y Chile pero, entonces… ¿Qué es esto?

Esta fotografía fue obtenida el 17 de agosto de 1985 desde San Fernando (situado al sur de Santiago). No es de un telescopio sino de una cámara analógica convencional y, sin embargo muestra el suficiente detalle como para advertir que ni hay cónsolas instrumentales ni “antena” (lo entrecomillo porque es obvio que no lo era). Hay más imágenes, muchísimas, de otros lugares de Chile, de otros testigos que nada tienen qué ver con Friendship y que muestran un objeto distinto al famoso MIR.

Por cierto,  ¿desde cuándo los globos se mueven según las directrices de los radioaficionados y no por efecto del viento?  Porque los radioaficionados, no uno, ni dos, sino hasta cinco, confirman los movimientos del presunto ovni como acredita la grabación de la estación LUCERO.

Caso de ser un bromista, además, debió ser el mismo Ariel (nombre del presunto friendship) que se comunicaba desde ¡hacía un año! con los radioaficionados. ¿Podía ser un bromista clarividente? 

Naturalmente, ¿de qué otra forma podría anticipar la tragedia del Challenger el 28 de enero de 1986? ¿Otra casualidad?

Además, el bromista  se la pasaba en la radio a todas horas... qué raro. Esto sí parece una conspiración.

Son preguntas a las que, hoy por hoy, no podemos responder racionalmente salvo que queramos poner en duda el testimonio de los protagonistas. No es que deje traslucir –como asegura Pacheco—una “explicación forzada”, seguramente parte de la vasta conspiración global que trata de ocultar el tema Friendship. 

Pacheco debe haber leído mis trabajos, o muy rápido, o parcialmente, porque en ninguno de ellos doy opinión, me limito a contar lo que dicen los protagonistas y a contrastar sus historias en la medida de mis posibilidades. Nunca he defendido conspiración ni intervención extraterrestre. Me apasionó el caso desde una óptica social (me sigue apasionando en ese sentido) y, si me pregunta directamente, le diré que no creo que los extraterrestres utilicen el correo para comunicar con los terrícolas (caso UMMO) o una estación de radio en banda ciudadana. No. El asunto Friendship es mucho más complejo, como lo es UMMO.

A lo largo de 5 reportajes ofrecí varias posibilidades, desde la hipótesis ET alentada por Ernesto de la Fuente y el contacto de los Ortiz, a la de una comunidad religiosa (ya que los friendship nunca dijeron ser de otro planeta), nazis en el sur de Argentina y Chile y hasta un experimento social. Tratar de enmarcarme a mí en la hipótesis ET con respecto a este caso es por tanto tendencioso y, hasta cierto punto, malintencionado pues pretende menoscabar mi labor personal y no los datos del caso en sí. Caso, por cierto, que se inició en 1984 con otro ovni en las proximidades del faro Mitagüe… y ese no tenía MIR.

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