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Epidemia de glosolalia

Jueves 10 de Agosto, 2017
El fenómeno de la glosolalia o don de lenguas, ha sido especialmente llamativo entre comunidades religiosas sometidas a gran presión psicológica.

El caso más representativo fue el de los protestantes perseguidos en el Languedoc del siglo XVII que hemos analizado en este reportaje. En el caso de los niños profetas no es difícil explicar que predicaran en francés, una lengua que no era la suya puesto que en la región donde vivían se hablaba el patois. Sin embargo, la Biblia se había traducido al francés y, por tanto, se leía en este idioma. Aunque no lo entendieran del todo, estaban acostumbrados a escucharlo, de ahí que durante sus trances extáticos experimentaran este fenómeno de glosolalia, también conocido con el nombre de xenoglosia desde que Charles Richet utilizara este último término para abarcar todas las manifestaciones del fenómeno (escritura y habla).

Los científicos y parapsicólogos actuales lo explican como un suceso natural debido a una exaltación de la memoria y, por tanto, no lo consideran producido por el espíritu de un muerto ni por el Espíritu Santo.

Sin embargo, tal explicación no resta valor al hecho de que aquellos niños profetas del Languedoc, algunos muy pequeños, fueran capaces de proferir discursos coherentes en un idioma que no era el suyo. Si a eso se añade que fueron miles los niños afectados, no deja de resultar increíble una epidemia de estas características, por mucho que fuera la creatividad humana, es decir, la mente subconsciente, la responsable de tales discursos.

¿Sabías qué?
El fenómeno de la glosolalia no sólo se ha observado en santos, sino también en casos de posesión como el célebre de las monjas ursulinas de Loudun, que hablaban en latín, griego, turco, español y en una lengua de los pieles rojas. También es habitual en las ceremonias chamánicas de muchas tribus, en sesiones de espiritismo y en pacientes con personalidad múltiple, en epilépticos y en sujetos que experimentan trances o están bajo los efectos de drogas enteógenas.

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