Se encuentra usted aquí

Madrid fantasmal

Jueves 11 de Septiembre, 2014

La Villa y Corte es un lugar fascinante, debido a la magia que envuelve su historia y tradición. “Guía del Madrid mágico” (Cúpula Enigmas, 2014), aplaudida obra de la investigadora Clara Tahoces, permite descubrir las leyendas, misterios y fenómenos inexplicados de esta populosa y enigmática ciudad. Estructurado en prácticos itinerarios, que el lector puede recorrer a pie o con la imaginación, este libro descubre las facetas más insospechadas de la capital del estado. 

Uno de los fantasmas más populares de Madrid es el de la llamada «Casa de las Siete Chimeneas», que recibe este nombre porque, efectivamente, cuenta el inmueble con este número de chimeneas sobre su tejado. Este edificio, que hoy alberga el Ministerio de Cultura, se alza entre la calle Infantas y la plaza del Rey y fue de los primeros que se construyeron en Madrid, en los traseros del convento del Carmen, muy cerca de la calle de Alcalá. En aquel tiempo (siglo XVI, hacia 1548) estaba lleno de huertos y jardines. Se trataba, por tanto, de una casa de campo.

La historia y la leyenda sobre el edificio y sus moradores vuelven nuevamente a entremezclarse y es difícil saber qué fue exactamente lo que allí aconteció. Pero en cualquier caso, lo poco que se conoce está marcado por el amor y la muerte… La versión más aceptada es como sigue: 

UN ROMANCE MALDITO

Un montero del rey Carlos I ordenó construir la casa para su hija Elena, aunque en el Madrid de casi mediados del siglo XVI el pueblo murmuró que lo del montero era una treta del príncipe Felipe (nos referimos al enigmático Felipe II) para dar domicilio a esta joven con la que habría tenido un romance. Dice la leyenda que, seguidamente, el capitán Zapata quedó embelesado por su belleza y se casó con ella de buen grado.

Contrajeron matrimonio en San Martín, rodeados de todo tipo de fastuosidades, y fue una boda muy comentada por los habitantes de la Villa de Madrid. Los jóvenes esposos se instalaron en la famosa casa que nos ocupa. No pudieron disfrutar de una luna de miel en condiciones, pues, al poco de instalarse, el capitán Zapata fue requerido para ir a Flandes con motivo de la batalla de San Quintín. De esta forma, la joven se quedó sola en la enorme casona…

Pasaron algunas semanas y llegó la penosa noticia a Madrid. El capitán Zapata había fallecido durante el combate en la puesta de la bandera sobre los muros de San Quintín. La desvalida doncella quedó sumida en un profundo abatimiento. No quería comer, apenas dormía y los días se volvían interminables. No hallaba consuelo para su desgracia y nadie supo de la joven por mucho tiempo. Algunos –suponemos que los sirvientes y el vecindario más próximo– afirmaban que se pasaba los días encerrada en la casa llorando.

Al poco tiempo de enviudar, Elena fue encontrada muerta por la servidumbre en su alcoba. Las versiones son contradictorias: unos afirman que la mujer había fallecido a causa de la inmensa pena que embargaba su corazón. Otros, más suspicaces, argumentaban que la esposa del capitán Zapata había sido ¡asesinada!, ya que se habían encontrado signos de violencia y varias heridas de arma blanca… Sea como fuere, lo que hay que destacar es que el cadáver desapareció, dando pie a toda suerte de especulaciones. Se llegó a inculpar hasta al propio padre de la joven viuda, que poco después decidió –no se sabe si por remordimientos o por no poder aguantar más la presión popular– suicidarse colgándose de una de las vigas de la polémica casa.

Todo lo concerniente a la desgraciada vida de los habitantes del inmueble de las siete chimeneas se convirtió en un serial por capítulos en la Villa. Sólo casos como el del palacio de Linares (ampliamente tratado en AÑO/CERO) han sido tan comentados… Ello provocó que el príncipe Felipe, que se encontraba en el extranjero, mandase abrir una investigación a fin de esclarecer los hechos… (Continúa en AÑO/CERO 290).

 

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario